2º Finalista: "Lecturas que abren ojos
Dejó el libro de Nabokov sobre un cojín. Entró en la cocina.
A sus 16 años aún no era hábil allí. Él siempre se quejaba.
Trocearía un pollo.
Oyó su grito, increpándola mientras cerraba la novela de
Bram Stroker.
El pequeño inquilino de su vientre se agitó, quizás escuchó
aquel improperio.
Se asomó al salón.
—¿Qué quieres?
— ¡Vamos, tengo hambre!
“Lolita” se había caído del sofá. Su embarazo le complicaba
recogerlo.
—¡Deja eso, gorda!
Enfurecida, con el trinchador que llevaba, le acertó en la
yugular tatuándole dos orificios.
Las salpicaduras de sangre aportaron más realismo a la
portada de “Drácula” "

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